Indagan sobre procedencia geográfica del guajolote en México

Fuente: Secretaría de Cultura

El investigador del Centro INAH Morelos, Eduardo Corona Martínez, elaboró un mapa sobre cambios en la distribución de esta ave, con base en el registro arqueológico. El texto se titula El guajolote, una historia geográfica compleja,  que saldrán en el suplemento cultural el Tlacuache en su edición 963. Eduardo, manifiesta que en México se produce y consume poco esta ave.

En el escrito publicado en ese órgano de difusión del Centro INAH Morelos, el paleontólogo explica que si bien de esta ave se conocen dos géneros originarios de Norteamérica: el ocelado (Meleagris ocellata) y el norteño (Meleagris gallopavo), este último es el más conocido y el que ha alcanzado una distribución mundial gracias a sus intensas interacciones con los humanos, lo que ha dificultado desentrañar su distribución geográfica natural y su proceso de domesticación.

El investigador comenta que desde el siglo XX, se estimó que en México existieron tres subespecies del guajolote norteño, dos de ellas consideradas relevantes: la mexicana, que ocupa el centronorte del país; la intermedia, en el noreste, y una tercera llamada gallopavo, ubicada en centro y sur del territorio nacional.

Gracias a esta información se sabe que los pueblos mesoamericanos, sobre todo los de filiación mexica, tenían una importante relación con el guajolote, aunque no era un objeto de consumo generalizado en la población, así como tampoco lo eran patos, palomas y codornices, puesto que estaban reservados para los personajes principales.