UNICEF aconseja a los gobiernos a mantener las escuelas abiertas a pesar de la pandemia

Por Dulce Prisco

Varios países han decidido mantener cerradas las instituciones educativas, a pesar de la creciente evidencia de que las escuelas no favorecen el contagio de coronavirus. En algunos casos, durante casi un año, situación que, según UNICEF, es devastador para la vida de los menores.

La directora ejecutiva del organismo, Henrietta Fore, hace un llamado a los gobiernos de todo el mundo a no escatimar esfuerzos para mantener las escuelas abiertas o priorizar la reapertura de centros escolares a pesar de la pandemia y del aumento de casos registrados en la mayoría de los países.

Fore menciona que el cierre ha provocado un aumento del número de niños sin escolarizar en el planeta, que alcanza los 24 millones, es decir, hasta un nivel nunca visto en años y en cuya reducción las organizaciones de infancia habían trabajado duramente en los últimos años.

“La capacidad de los niños para leer y escribir, así como sus habilidades matemáticas, se han deteriorado y las competencias que necesitan para desenvolverse en la economía del siglo XXI han disminuido”, señala.

Su salud, desarrollo, seguridad y bienestar están en riesgo y los más vulnerables serán los que más sufran el impacto de estas carencias, comoaquellos que dependen del menú escolar para su nutrición.

“Es por eso, por lo que el cierre de las escuelas debe ser el último recurso”, declaró Fore.

La directora teme que, si los niños se enfrentan a otro año de cierre de escuelas, los efectos tendrán repercusión en las generaciones venideras.

Sanidad vs Educación

Save The Children también ha insistido en los más vulnerables, que advierte de la posibilidad de estar perdiendo una generación en los países más pobres del mundo, cuyos gobiernos están dando prioridad a la atención sanitaria para poner fin al Covid-19, frente a la educación de los menores.

La organización asegura que esta situación se podría evitar invirtiendo 50 mil millones de dólares que garantizarían que 136 millones de niñas y niños puedan regresar a la escuela de manera segura.

Estas cifras, explicó la ONG, se han calculado en un análisis de la propia organización en el que también se recoge que, costaría una media de 370 dólares por estudiante reabrir escuelas de manera segura y encarrilar el aprendizaje en 59 de los países más pobres del mundo.

“Sin educación, no tendríamos el éxito de las vacunas contra el Covid-19 y la perspectiva de un mundo más seguro. Los niños y las niñas que actualmente no van a la escuela son nuestros futuros médicos, científicos, camioneros y fontaneros”, explicó la directora general de Save The Children Internacional, Inger Ashing. “Si 2020 fue el año en que se encontró la vacuna, 2021 debe ser el año en que se invierta en el futuro de la infancia”.

La ONG señala que, dado que muchos países no pueden asumir el gasto, especialmente, porque los gobiernos dan prioridad a la atención médica para hacer frente al virus, es necesario que donantes internacionales trabajen con los ejecutivos nacionales para financiar esta necesidad.

Save The Children considera, además, que en esta materiase ha de priorizar a las personas más vulnerables, como las niñas, los niños y niñas refugiados y desplazados y las niñas y los niños con discapacidad.